

Hay que entender que el crimen del aborto es politicamente un problema colateral ya que no hemos de olvidarnos del verdadero foco del problema, que es el Estado liberal contra el que los carlista luchamos en diferentes guerras, foco que hoy, se plasma en el Régimen del 78 y en su Constitución y en todos sus defensores, ya sean del Arco Parlamentario, instituciones como la Monarquía ilegítima y liberal, el contubernio de la Cúpula Episcopal española, medios de comunicación, etc., etc.,
De todas formas este tema hay que plantearlo como una guerra. No solo hay que manifestarse sino que hay que trazar una estrategia y una táctica, hablar con gentes de peso para que se impliquen desde diferentes frentes etc., y además así conseguir una trinchera de hombres y mujeres combatientes que se concienciarán de la trinchera en la que han de estar, pues como hemos dicho el aborto no es más que el resultado de un problema mayor.
Al Demonio le interesa mujeres que aborten para llevárselas al Infierno, pero a nivel político la casta política sabe que la mujer que aborta y su pareja, normalmente habrán de justificar su decisión para siempre ( el aborto también afecta como factor psicológico político de autodefensa) llevando a los que han cometido esa práctica monstruosa defenderla para justificar su acto malvado.
La otra opción sería su arrepentimiento pero eso poco se da y menos en donde la capacidad de la Iglesia es nula para convertir a esta gente asesina, ya que las cúpulas sirven también al mal.
la mujer que ha abortado suele apoyar con su voto a los partidos abortistas ya que está es su salida psicológica de justificación para no reconocer la realidad de ese crimen contra su linaje y contra un ser indefenso.
Por eso los poderes públicos lo promocionan pues así ya tienen militantes y votantes de por vida.
Si se calcula que han habido un millón de abortos desde la llegada de la Constitución, más las parejas y familiares de estas mujeres, nos encontramos con casi tres millones de votantes y militantes que para justificar su crimen solo les queda seguir apoyando a los partidos que lo promueven.